Ruedas, kilometros y ganas: asI viaja mi paPA
Desde hace años, se mueve principalmente en ruedas, aunque con paciencia y práctica puede caminar algunos pasos. Pero hace un tiempo, en uno de sus viajes, se compró una motito eléctrica que le dio aún más independencia para recorrer distancias largas y explorar sin límites. Esa pequeña motito se volvió su compañera inseparable, su pase VIP para moverse con libertad y seguir descubriendo el mundo a su ritmo.
TIPS
MOVILIDAD REDUCIDA
Si pensás que eso le alcanza, espera: es un gran fan de Disney y conoce todos sus parques.
No solo eso, también fue a la NASA y exploró lugares que para muchos son solo sueños. Su pasión por viajar no tiene techo ni fronteras, y su capacidad para adaptarse lo lleva cada vez más lejos.
Viajar con una discapacidad física no es fácil. Requiere paciencia, planificación y una fuerza interna enorme. Pero mi papá tiene una mezcla perfecta de eso: la paciencia de quien sabe que el camino no siempre es derecho, la determinación de quien quiere llegar y el corazón grande para disfrutar cada paso, cada paisaje, cada risa que encuentra en el camino.
Él no necesita caminar kilómetros para sentir que está en movimiento. Su movimiento es profundo, es emocional, es auténtico. Viajar no es solo andar, es vivir, y él lo hace a pleno.
Cada destino es un desafío y una oportunidad. Cada aeropuerto, una batalla ganada con la sonrisa y la voluntad. Cada lugar accesible que encuentra es una pequeña victoria que celebra con ganas. Y cuando hay barreras, que las hay, él las enfrenta, las esquiva o pide ayuda sin ningún pudor. Porque pedir ayuda no es debilidad: es inteligencia y valentía.
En vuelos, siempre nos anticipamos. Sabemos que hay que pedir asistencia con tiempo, que hay que explicar bien qué necesita, cómo se mueve, qué ayuda se espera. Pero eso no lo detiene. Mi papá es el ejemplo vivo de que viajar no es solo para quienes caminan sin dificultad. Es para quienes tienen ganas, para quienes se animan a organizar, para quienes no aceptan que una discapacidad sea una condena a quedarse en un solo lugar.
Su historia no es una lección, es un regalo. Una invitación a abrir la mente y los corazones. A ver que la vida puede ser increíble, incluso cuando el cuerpo tiene limitaciones. Que la verdadera libertad está en la actitud, en la perseverancia y en la pasión por descubrir.
Cuando lo veo subir a un avión, o pasear por un parque, o recorrer algún lugar, sé que está haciendo algo más que viajar: está enseñando con su ejemplo que no hay límites para los sueños, que la movilidad se mide con el alma y que la vida está para vivirla, con ruedas, con pasos o con motito eléctrica.
Él no camina mucho, pero va lejos. Mucho más lejos de lo que cualquiera podría imaginar.
Cuando lo veo subir a un avión, o pasear por un parque, o recorrer algún lugar, sé que está haciendo algo más que viajar: está enseñando con su ejemplo que no hay límites para los sueños, que la movilidad se mide con el alma y que la vida está para vivirla, con ruedas, con pasos o con motito eléctrica.
Él no camina mucho, pero va lejos. Mucho más lejos de lo que cualquiera podría imaginar.
Tips para viajar en avión con movilidad reducida
Solicitá asistencia especial con mínimo 48 horas de anticipación
Indicá claramente el tipo de ayuda que necesitás ya sea a tu agente de viajes, la aerolínea o empresa de transporte. Si necesitas silla de ruedas o incluso si tenes alguna alergia o sos intolerante a ciertas comidas, todo es válido para tu comodidad.
Confirmá el transporte seguro de la silla de ruedas y la posibilidad de usar una silla manual en el aeropuerto si lo necesitas
Pedí asientos accesibles, preferentemente cerca del baño y en pasillo
Llevá un kit con lo esencial a mano para cualquier imprevisto
No dudes en pedir ayuda cuando la necesites, es parte del viaje
Informate sobre las políticas de accesibilidad de la aerolínea y la convención de derechos para viajeros con discapacidad.
Movilidad en tierra y otros transportes
• En ciudades, buscá taxis accesibles o apps que ofrezcan vehículos adaptados
• Los buses urbanos suelen tener rampas o plataformas para sillas, consultá las rutas y horarios
• Trenes y subtes en muchas ciudades cuentan con accesos especiales y espacio reservado
• Ferris y barcos turísticos a menudo disponen de rampas y facilidades para viajeros con movilidad reducida
• Siempre es clave planificar con anticipación y confirmar servicios para evitar sorpresas.
Podes alquilar un auto que cuente con rampa para sillas de ruedas o moto electrica
Viajar con discapacidad no es solo posible, es una experiencia que puede transformar vidas. A quienes tienen alguna limitación física, les digo: no dejen que nadie les diga que no pueden.
Su lugar en el mundo está ahí afuera, esperando que lo recorran con todas sus ganas y sueños. Cada paso, cada rueda, cada motor es un avance hacia una vida plena y llena de experiencias.
Y a quienes no tienen discapacidad, les pido respeto y empatía. Respetemos los espacios, las necesidades, las diferencias.
Cada persona merece ser tratada con dignidad, tener acceso y la posibilidad real de disfrutar del mundo. La inclusión no es un favor, es un derecho. Y todos ganamos cuando abrimos el camino para que nadie quede fuera.
El entusiasmo de mi papá me inspira a valorar cada instante y a entender que el verdadero viaje no depende de las piernas, sino del corazón y las ganas de explorar. Espero que el también te inspire y enseñe que no hay límites cuando se viaja con pasión y alegría. Ver su alegría al recorrer nuevos lugares y admirar cada paisaje me enseña algo invaluable: la pasión por la vida y el deseo de conocer no tienen barreras. Gracias, papá, por mostrarme que viajar no es solo moverse de un lugar a otro, sino vivir cada momento con entusiasmo, amor y valentía.
Espero que pronto pueda escribir sobre nuestro viaje al área 51.
Anímate y buen viaje :)